
Jesús se retiró aparte a una ciudad llamada Betsaida. Pero cuando la gente se dio cuenta de esto, lo siguió; y Jesús, recibiéndolos, les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que tenían necesidad de ser curados.
El día comenzaba a declinar, y acercándose los doce, le dijeron: Despide a la multitud, para que vayan a las aldeas y campos de los alrededores, y hallen alojamiento y consigan alimentos; porque aquí estamos en un lugar desierto.
Jesús les respondió:
Denles ustedes de comer.
Lucas 9:10-13
Jesús ve a la gente y dirige su mirada hacia sus seguidores con una instrucción clara: "Denles ustedes de comer.”
La respuesta inicial de los discípulos es de duda y limitación, pero Jesús les enseña que el dar comienza no con abundancia, sino con lo poco que tenemos.